Hablando con una persona de la organización de la “Catllaras” y después de comentar varias cosas, me decía que era un hombre afortunado por vivir en un pueblo rodeado de estas montañas por donde pasa la BTT Catllaras. Yo puedo decir que soy una persona privilegiada porque la bicicleta de montaña me da la posibilidad de conocer estos y otros lugares maravillosos y espectaculares. En esta ocasión he disfrutado desde la salida hasta la llegada. Cada metro de este recorrido ha sido para disfrutarlo con la bicicleta y con el paisaje.
Con un cuarto de hora de retraso y después de escuchar el fuerte ruido de unos petardos se ha iniciado la marcha neutralizada por la calles del pueblo y antes de salir de las ultimas calles se ha iniciado la primera gran subida con dirección a Sobirana. Un camino deshecho por las intensas lluvias que han caído. Una subida larga, dura, exigente, rodeados de verde naturaleza y con vistas espectaculares. Vas subiendo, vas padeciendo y vas disfrutando. Vas viendo el paisaje y te olvidas del sufrimiento. Me veo obligado hacer una parada y hacer unos metros andando. Necesito recuperarme un poco. Continúo pedaleando y seguimos subiendo. La subida finaliza y empezamos unos 4km de recorrido rompepiernas con un descenso inicial un poco más largo y varias cortas subidas y cortas bajadas con tramos llanos. Aquí el paisaje es más bello todavía ya que nos metemos más en las entrañas de la montaña, en zona más boscosa, más vegetación, más riachuelos de agua clara, rincones más escondidos, naturaleza más salvaje y más virgen. Pasamos por la “collada Sobirana” y después de rodar por caminos entre esbeltos pinos, salimos a una carretera, pedaleamos unos metros por ella, se llega a la “collada Falgars”. Desde la “collada Falgars” se nos ofrece la posibilidad de admirar unas vistas espectaculares. Unos verdes prados, unos magníficos bosques y al fondo las montañas, una bonita composición para hacer una buena fotografía. Dejamos la carretera y bajamos hacia los verdes prados, pasamos por una masia, giramos a la izquierda y seguimos bajando por un camino entre estos prados de alta montaña. Un espacio abierto rodeado de bellos pinares. Dejamos estos prados y nos metemos dentro de la zona boscosa por un camino con abundante y diversa vegetación. Olores, colores, todo un abanico de sensaciones para disfrutar mientras pedaleas y empiezas otra vez a subir por un camino con mucha piedra suelta que no deja rodar, lo que haces es saltar y esto hace que sea mas dura la subida. Llegamos al avituallamiento, breve parada y a seguir subiendo y sufriendo en este largo ascenso. En el momento que peor lo estaba pasando, se me posa una mariposa en el brazo y sigue conmigo varios tramos del camino. Hablando con ella, se me alivia el sufrimiento. Paro un momento para hacer una foto de la mariposa posada en mi brazo, un recuerdo más. Todo lo duro se acaba y empezamos a bajar. Modero un poco la velocidad porque lo que me rodea es muy bello, no tengo palabras para describir este paraíso. En este descenso hay algunas opciones para bajar por pista o por sendero técnico. Prefiero seguir por pista pero los últimos metros del descenso los hacemos por un sendero técnico hasta llegar al segundo avituallamiento en la llanura del “Falgars”. Apenas me entretengo y sigo pedaleando por unos tramos llanos y un corto ascenso nos hace llegar a la cruz de “Catllaras”. Parada para ver unas vistas espectaculares de la zona de la Pobla de Lillet y de las montañas del Cadi-Moixero y ver unos precipicios impresionantes. Hay que seguir rodando y subiendo y luego bajando por una pista forestal, viendo como corre el agua entre rocas y vegetación. Otro espectáculo más de este bello recorrido. Dejamos el camino a la Pobla de Lillet y cogemos el camino del ascenso mas largo del recorrido (unos 8km).
Los primeros tramos no suben mucho, son casi llanos pero muy pedregosos. Nos vamos alejando de los precipicios y nos adentramos a la zona más boscosa. Aquí la naturaleza se transforma, los relieves no son muy fuertes y la subida se hace bien pero el sufrimiento y la dureza del ascenso son presentes, se dejan sentir. Son caminos bastante deshechos, muchas piedras sueltas y otras adheridas al suelo, dificultan el rodar de la bicicleta. En este largo ascenso puedes disfrutar de la belleza de la montaña de “Catllaras”, un trozo de paraíso. Aquí podriamos detener el tiempo y quedarnos a disfrutar de una naturaleza virgen. Durante el ascenso, me encuentro con los hermanos Egea, buena gente. Continúo con ellos el recorrido, llegamos al tercer avituallamiento en un lugar encantador con fuente de agua, verdes prados con vacas y terneros y abundante vegetación. Un remanso de paz y un corto descanso en esta larga subida. Se bebe un poco, se come un poco de fruta, hacemos unas fotografías y a seguir subiendo, nos quedaban los tramos mas fuertes. A destacar el ultimo tramo antes de llegar al cruce mediana-larga. Este último tramo nadie lo ha podido subir en bicicleta. Rampas muy duras, mucha piedra y difícil de subir andando. Al final se acabo el sufrimiento en este largo ascenso y se llego a la “collada de Gran Pedris”. Otro rincón del paraíso. Una explanada con un manto de verde hierba, rodeado de frondosos bosques y una punta sobresaliente de roca que parecía que emergía de la vegetación. Unas fotos y a seguir rodando por el recorrido de la marcha mediana. Era tarde, había perdido mucho tiempo. Solo quedaba un largo descenso hasta la meta. Un largo descenso de unos 11km con dos cortas subidas y algunas opciones para poder bajar por algunos senderos técnicos. Se pudieron admirar unas vistas espectaculares del Pedraforca y del macizo Cadi-Moixero. Satisfecho y feliz iba consumiendo los últimos kilómetros, salí a la carretera, llegue a la zona deportiva y cruce el arco de meta. Solo os digo una cosa final, venid y haced “La Catllaras”. La Catllaras es belleza y dureza.
Amigos, nos vemos en Polinya. Amigo Pepe de Manresa, que lo pases bien en la playa y no olvides la bicicleta.
Buenas pedaladas a todos. Carlos, el cronista de “solobtt”. (clsalazar46@hotmail.com)