¡Amigos! ¡Amigas! De nuevo me asomo a la ventana de Internet para contar o relatar mis aventuras pedaleando por los pueblos de Cataluña y Aragón. No he parado de pedalear. Lo he hecho con menos intensidad. Solo rodar para mantenerme en forma. Sin embargo al hacer mi primera pedalada en serio, he notado que me ahogaba al principio y me costaba subir.
Al no hacer un entrenamiento intensivo, ahora me encuentro que me faltan fuerzas; pero todo se conseguirá en las próximas pedaladas.
El domingo 17 de Enero me presente en Santpedor para participar en mi primera pedalada controlada de este año 2010. En años anteriores me la miraba, me decían que era muy dura, casi siempre hacia mal tiempo. Pegas y más pegas; pero este año me decidí y participe en la “Hivernal de Santpedor”. Mucho barro, mucha humedad y bastante pesada. Las ruedas se cargaban de barro y se tenía que hacer doble esfuerzo para pedalear, para avanzar.
¡Salida libre! ¡Bueno! Tengo que decir que no me gusta mucho; pero…, en este tipo de carreras donde lo que predomina son los senderos, las trialeras, senderos técnicos y poca pista, esta justificado. Hubiera sido un caos, salir todos a la vez.
Salí un poco antes de las ocho en compañía de cuatro compañeros y aun no veían bien las señales. Dejamos la pista asfaltada y entramos en pista de tierra. Se empezó a subir hacia el mirador de Montserrat pero no tardamos mucho en entrar al primer sendero que en circunstancias normales de salir todos a la misma hora, se hubiera producido la primera aglomeración y parada de bikers y así buena parte del recorrido. Había tramos de pista, descensos rápidos por pista pero no eran largos y los senderos venían casi seguidos. Tramos de pista y sendero. Salías de un sendero, cruzabas la pista y otra vez sendero.
Esta vez fue un acierto la salida libre, se iba rápido, no se encontraba mucho barro, pude trazar bien los senderos técnicos e hice varias trialeras difíciles con tranquilidad. Casi sin darme cuenta, llegue a primer avituallamiento y me estaba divirtiendo y sufriendo a la vez.
Después de reponer fuerzas, seguí pedaleando, supere unas fuertes rampas por las calles de una urbanización y a rodar otra vez por el bosque. Los kilómetros siguientes fueron los más duros de este circuito. Bajar barrancos, subir barrancos, descensos técnicos complicados por el barro, cruzar riachuelos de agua, rodar por senderos estrechos donde se hundían las ruedas en el barro, rodar por senderos con piedras que resbalabas continuamente, avanzar lentamente, las ruedas se enganchaban al suelo y en ocasiones iba yo mas rápido a pie con la bicicleta cargada al hombro que algunos compañeros pedaleando. Lo difícil era poder adelantar. Lo difícil era pedalear con normalidad. Pocos tramos de pista y mucho sendero. El trayecto del primer avituallamiento hasta llegar a Castellnou, donde teníamos el bocadillo, fue lo mas duro, lo mas exigente de todo el recorrido.
Solo me comí un trozo de bocadillo y resto lo guarde para cuando llegara a la meta. No me gusta el bocadillo en mitad de la carrera y menos en invierno. Después de un breve descanso, cogi la ruta larga y otra vez de lo mismo; pero no tan complicado y un poco más de pista. Durante unos tramos de pista, fuimos pedaleando de nuevo con los de la ruta corta hasta llegar a otro cruce donde se separaban de nuevo las dos rutas. Yo me pare en el cruce, no sabia como iba de tiempo, dude y al final decidí coger esta vez la corta. Ya tenia bastante de barro, de agua y de todo. No hay que forzar la maquina y ni al maquinista. El año es largo. Fui bajando tranquilamente, complete los kilómetros finales sin apenas alteraciones y cruce el arco de meta bastante satisfecho.
La “Hivernal de Santpedor” es entretenida, es dura, es exigente; pero se hace bien. Las marcas bien, los avituallamientos buenos y del paisaje no puedo hablar mucho porque me tuve que centrar en pedalear y no había margen para mirar a otro lado. Os la recomiendo.
Buenas pedaladas a todos y hasta la próxima.