Es la primera vez que me voy de una pedalada sin recibir la tradicional camiseta de recuerdo. Un pequeño detalle siempre es bien recibido, sobre todo si es útil. El precio por participar en la pedalada ha sido razonable, bien. Se nota la crisis y se han de ajustar los presupuestos y no llega para más. Yo pienso que lo importante es que se vayan organizando muchas marchas BTT de montaña y los avituallamientos y la “botifarrada” final sean correctos como han sido en Calders. Dar o no dar un pequeño detalle… ¡Este es el dilema! Juzguen ustedes.
En Calders, a primera hora de la mañana, hacia frío y buscando un bar para tomar algo caliente, no hemos tenido tiempo para hacer un previo calentamiento (el bar estaba cerrado). Hoy se tenía que rodar un poco, antes de tomar la salida, porque el inicio del recorrido ha sido explosivo. Hacer un importante ascenso en frío, no es muy sano, ni recomendable. Superado este ascenso inicial se ha rodado por tramos llanos con tendencia a subir y una vez en el bosque, en un cruce, cada biker ha cogido lo que se ajusta más a sus facultades. Unos han cogido pista y otros, sendero. Mi amigo Xavier y yo hemos cogido pista y a rodar. Los primeros kilómetros de la ruta han sido una alternancia de tramos con subidas cortas y con bajadas y tramos llanos hasta alcanzar un largo descenso. Vamos bajando rápido, entramos a unos tramos de sendero que nos llevan al cauce del río. Rodamos por zona seca del río hasta encontrar una pasarela con dos tablones que nos ha preparado la organización para cruzar el río sin mojarnos. Un buen detalle, gracias.
Poco a poco nos vamos alejando del río y afrontamos un largo y duro ascenso con fuertes rampas y pronunciados repechos. Después de haber superado esta larga subida, nos encontramos con una serie de cortas bajadas; pero seguimos subiendo. Por fin, llegamos a un largo descenso e intentamos disfrutar del momento bajando a toda velocidad, trazando curvas, dando saltos, cruzando riachuelos, rodando por tramos de sendero con zanjas, con escalones, con piedras, con trialeras. Todo un buen repertorio de obstáculos para disfrutar con la bicicleta.
Llegamos al avituallamiento, breve parada y a seguir rodando, y afrontamos unos tramos del recorrido mas variado, mas entretenido. Subidas, bajadas por pistas y por senderos. Rodamos por un sendero cenagoso, olía mal el agua movida al pasar los bikers. Suerte la nuestra que al salir de este sendero, cruzamos el río y se dejo en el agua la suciedad y el mal olor. Y después de disfrutar de estos kilómetros entretenidos, llegamos al segundo avituallamiento. La parada fue mas corta que en el anterior avituallamiento. Faltaban por hacer los kilómetros finales y fueron casi todos por más sendero que por pista. Fueron unos kilómetros mas complicados, algunos tramos no eran ciclables, sendero con trialeras, senderos con muchos escalones, senderos en progresiva subida. Ves que no suben mucho y pones un ritmo un poco rápido y al final resulta agotador. Era un rodar constante pero agotador. No podías relajarte. Como he dicho en varias ocasiones… ¡Sufrir y disfrutar! ¿Somos masoquistas?
Después de dejar un sendero y hacer un tramo corto de pista, salimos a la carretera, vimos las primeras casas del pueblo. Subimos y llegamos a Calders. Rodeamos el pueblo, rodando por un sendero, llegamos al ultimo avituallamiento y los que hacían sendero siguen rodando y los de pista, nos hacer ir para el campo de fútbol donde teníamos el arco de meta. Hacemos un tramo llano y descendemos hacia el final del recorrido, cruzando la línea de meta y entregando el dorsal. Una pedalada normal pero te queda una sensación buena para volver el año próximo.
Se ha participado en una nueva aventura, nuevos caminos y senderos, nuevos paisajes y nuevas sensaciones. Hemos participado en una dura pedalada, el recorrido ha sido variado y accesible y se ha disfrutado de bonitos paisajes por los tramos cercanos al río. Buenos avituallamientos, buena “botifarrada” final. Ha fallado el caldo “Aneto” que no ha estado en su punto antes de iniciar la pedalada. Nos vemos en Sant Pau d’Ordal.