Mi participación en la primera pedalada de Open Natura de este año no ha sido muy afortunada. Mi vi obligado a abandonar en el primer avituallamiento al resbalar en unas rocas y caer sobre la rueda trasera y doblar un rayo, el disco del freno y la rueda. Pude llegar al avituallamiento y bajar por la carretera hasta llegar a Vendrell. Y fin de la aventura… En Vendrell las rocas y las piedras me han hecho abandonar; pero fui a Moja a demostrarles a la piedras que mi tenacidad y mi fuerza de voluntad pueden hacerme luchar contra todas la piedras del Penedes y del Garraf.
En Moja hacia mucho frío pero una vez salio el sol, la sensación de frío se fue suavizando y tuvimos una jornada y una temperatura buenas para pedalear.
Salida rápida y a intentar adelantar por la izquierda o por la derecha por un largo tramo de carretera en progresiva subida que cansa más que si lo hicieras sobre pista de tierra. Salimos de la carretera y entramos en pista de tierra y se continúa subiendo pero las rampas son mas duras. Alcanzamos un llano y empezamos a bajar a saco. Tramos llanos con varios charcos de agua y a seguir bajando por una pista de mucha grava suelta que dificultaba el equilibrio sobre la bicicleta. Frenar rápido en bajada, cambio brusco y a subir otra vez. Nos enfrentamos a una de las subidas mas duras del recorrido y donde nos reagrupamos casi la mayoría de bikers porque la ultima rampa casi todos la subíamos andando. Se llego a un pequeño llano y seguimos subiendo pero mas suave hasta coronar la cima y a bajar. Estábamos al lado de una cantera y rodamos por unas pistas anchas subiendo y bajando, continuos toboganes que nos hicieron disfrutar. Nos deslizamos por una bajada con curvas cerradas y con mucha gravilla. Aprovechando la velocidad de la bajada, iniciamos otra fuerte y dura subida que al tener el firme más compacto se pudo subir entera sin bajar de la bicicleta y haciendo un gran esfuerzo.
Nos alejábamos de la cantera, el descenso nos supo a gloria y nos pudimos recuperar un poco. ¡Qué poco dura lo bueno! Otra vez a subir y ahora ya fuimos enfrentándonos a la dura realidad de estas marchas por estas montañas. Piedras, piedras y mas piedras. Fueron varios kilómetros sin tregua, sin descanso. Senderos con escalones de piedra, mucha piedra suelta, resbalones, ruedas que patinaban, continuos saltos, bajar, subir, saltar escalones de piedra, algunos tramos de subida andando a causa de las piedras, hasta coger un descenso técnico que lo hago bastante bien pero a mi ritmo (en anteriores pedaladas lo bajaba andando). Se llego a una pista ancha y a disfrutar un buen rato de la velocidad. Dejamos la pista principal y rodamos unos tramos al lado de una pequeña riera hasta llegar y subir por unos tramos de sendero con mucho barro. Tramos complicados de hacer por el barro, por las piedras, por las rocas fijas al suelo, por los continuos resbalones y las ruedas se cargaban de barro, patinaban.
Rodar por algunos tramos llanos por unas viñas y otra vez senderos con barro con subidas y bajadas y se coge un camino en subida con mucho barro y haciendo un esfuerzo extra se llega al avituallamiento. Pare lo justo para beber y coger dos trozos de chocolate y a seguir pedaleando. Nada más salir, me encontré con una pared de bajada que la hice andando y después de hacer unos tramos de sendero, tenía que bajar por unas rocas y además con público. Baje de la bici y lo hice andando. Mi intención es volver entero a casa. Salimos de la zona del espectáculo y entramos en sendero en continua subida, un tramo de pista y entramos en el bosque de pinos para rodar por tramos de senderos sinuosos, estrechos, técnicos, pocos desniveles importantes, algunos repechos, tramos resbaladizos, raíces, muchas piedras y aquí tienes que demostrar tu habilidad en el manejo de la bicicleta. Fueron tramos entretenidos y agradecidos y buenos de hacer, incluso, en algunos tramos de senderos, pude tocar la nieve. Fueron combinados con varios tramos de pistas en bajadas y subidas y algunos cambios bruscos de bajadas con subidas; pero… muchas piedras, mucha roca, muchos resbalones.
Salimos de un sendero y entramos a una pista en suave desnivel de bajada, y poco a poco nos fuimos acercando a la meta. Son marchas que dan mucho trabajo, no puedes distraerte porque cualquier piedra puede complicarte la jornada. Me gustan porque son rápidas y a la vez duras y exigentes. Mucho personal de la organización en los cruces y en los tramos peligrosos y esto es de agradecer y bien marcado el recorrido.
Buenas pedaladas a todos y nos vemos en Vendrell en otra prueba de la Xallenger.
Carlos, el cronista de “solobtt”. (clsalazar46@hotmail.com).