Hay pueblos casi desconocidos en Aragón, y más concretamente en la provincia de Huesca, que luchan por sobrevivir y en esa lucha hacen todo lo posible por darse a conocer. Lascuarre es un pueblo de la provincia de Huesca que ha emprendido unas mejoras en sus calles y en sus monumentos arquitectónicos y que una vez se acabados sus trabajos de acondicionamiento y restauración, será una gozada visitarlo y recorrer sus calles, y además esta tocando las primeras montañas del extraordinario Pirineo Aragonés. Aquí se ha celebrado la tercera prueba del circuito de la comarca de la Ribagorza. No hemos tenido mucha participación (unos 75 corredores) pero el nivel ha sido alto y los tiempos han sido bastante buenos.
Después de dar unas vueltas de calentamiento y poner a punto las piernas, nos hemos colocado tras el arco de salida. Primero han salido los corredores del recorrido largo y cinco minutos mas tarde hemos salido nosotros para hacer el recorrido corto (unos 20km), categorías infantil, cadete y master 60. Salida neutralizada por algunas calles del pueblo hasta entrar en camino de tierra. El inicio de la prueba ha sido rápido y contundente y los más rápidos han cogido las primeras posiciones. No puedo luchar por la primera plaza del podio de master 60 porque el compañero José Luis ha tirado con fuerza y me ha sido imposible seguirlo. Mi lucha se centraba en conseguir la 2ª plaza en el podio. No podía dejar escapar la 2ª plaza; pero, en esta larga y prolongada subida, vi peligrar el segundo puesto. Mi otro adversario me iba cogiendo terreno y logro adelantarme, después lo pase yo, me volvió adelantarme y vi cómo se me iba, poniendo metros de distancia. Yo intentaba hacer un esfuerzo extra para que la distancia no fuera grande pero no conseguía cogerlo, solo acercarme un poco.
Me di cuenta que en los descensos no iba bien y conseguía acortarle distancias y en el ultimo descenso después de esta larga subida inicial pude tenerlo cerca. Dejamos la pista dirección a Luzas y entramos en un camino bastante irregular con piedras, regateras, rocas. Un duro y exigente ascenso al alto de “La Mellera” (1.115 metros). En esta subida hubo de todo un poco. Íbamos subiendo y al llegar a una ermita nos reagrupamos porque no estaba bien señalizado el camino y no sabíamos que ruta seguir. Al final decidimos coger un camino que subía y acertamos. Después de ponernos de acuerdo, empezamos a rodar y a seguir subiendo. El compañero José Luis puso tierra por medio y se fue. Solo me quedaba mi lucha particular con el compañero F. Nieto. Vi que en algunos repechos, echaba el pie a tierra y andaba. Conseguí pasarlo e intentar distanciarme; pero cuando la subida se suavizaba, me adelantaba. De nuevo se presentaron rampas más fuertes y vi que otra vez caminaba. Entonces aproveché la ocasión y de nuevo lo adelante. Me encontraba bien de fuerzas y con un pedaleo constante iba subiendo bien. Al cabo de unos metros me adelanta de nuevo e intenta cambiar de marcha y oigo un ruido extraño en su cambio y le veo bajar de la bicicleta. Me parece que se le había salido la cadena al querer cambiar de marchas en la dura subida. Momento que aprovecho para irme. Ahora o nunca. Voy poniendo distancia y en las últimas rampas fuertes, descabalgo y hago unos metros andando. Cuando se suaviza el ascenso, vuelvo a pedalear y pongo el plato mediano para ir más rápido. Adelanto a dos bikers más y me voy y llego solo al alto de “La Mellera”.
Inicio el largo descenso (unos 7km), pongo el plato grande y me lanzo a toda velocidad calculando siempre el riesgo y tomando las debidas precauciones. Tenia que aprovechar el largo descenso para dejar lo más atrás posible al compañero Nieto y a otros bikers y así asegurarme el segundo puesto en el podio. El descenso tenia tramos peligrosos y complicados con regateras, curvas con mucha gravilla, piedras y rodar sobre roca, cortas subidas; pero conseguí salir airoso de todos los obstáculos y bajar a bastante velocidad. Cuando rodaba por caminos cementados y entraba al pueblo, vi asegurada la segunda plaza. Puse el plato mediano y afronte las empinadas calles hasta llegar a la explanada donde estaba la línea de meta. Más que una carrera normal, había hecho una contra-reloj de montaña. Rodar, rodar y rodar sin descanso hasta cruzar la línea de meta.
Ducha, piscina, sorteo de regalos, entrega de trofeos, comida y más piscina para descansar y relajar los músculos. Todo correcto; pero se tendría que poner mas señalización en el recorrido. Me voy a hacer la “ViPXtrem” a Vimbodi. Intentare hacerla, o mejor dicho, intentare acabarla (128km).
Carlos, el cronista de “solobtt” (clsalazar46@hotmail.com)