Hola, amigos y amigas. La mayoría de nosotros hemos finalizado nuestras vacaciones de verano y como cada año, en el mes de Septiembre, se han reanudado las pedaladas populares del Club Open Natura. Vale la pena destacar, en esta pedalada, la gran participación de corredores y el buen ambiente que había en la plaza donde estaban instaladas las carpas de toda la organización; pero…. Un pueblo, una ciudad puede organizar los actos que crea conveniente para celebrar sus fiestas mayores, sus fiestas nacionales o patronales, todo lo que quieran; pero con un poco de orden. Yo creo que no hubiera pasado nada grave si se hubieran cerrado al tráfico algunas calles cercanas a la línea de meta. Hubiera sido conveniente dejar espacios para la llegada de los ciclistas a la línea de meta.
Llegando a una rotonda me encontré a varios corredores atrapados entre los coches, entre los carruajes tirados por caballos y todos querían pasar. Me quede allí parado mirando el lamentable caos. Un peligro para los bikers. Subías hacia la meta y te encontrabas con cruces, en calles estrechas, que te salían coches, y apenas te quedaba sitio para esquivarlos, y un poco antes de llegar, me encuentro con una cabalgata de caballos y no dejaban pasar a ningún biker. Y después, el carril habilitado para pasar los corredores estaba lleno de público. ¡Al final se pudo llegar entero! Cuando me reuní con mis amigos en una calle de acceso a la meta pude ver a los bikers intentando llegar entre los coches. Corredores, coches y peligro para el más débil. Apenas tenían sitio para rodar pero para los coches todo el espacio que querían y más. La plaza se quedo pequeña y los corredores y familiares se tenían que buscar algún lugar para comer y beber cruzando calles en continua circulación de coches. Hubo un cierto desorden y todo por no cerrar unas calles por unas horas. No hubiera sido ningún drama cerrar algunas calles. Tanto que se habla de movilidad y de quitar los coches del centro de las ciudades; pero al final… las calles son para los coches. ¡Las bicicletas no caben! Y juntar dos actos en un mismo lugar y por las mismas calles…. ¿Acaso una fiesta de la bicicleta con casi 700 corredores, mas sus familiares, no merecen mejor trato? ¿Y una o dos bodegas de Sant Sadurni no podían tener la atención con los familiares de los ciclistas ofreciéndoles una vista gratuita por sus instalaciones? Quien tenga oídos que oiga y el que tenga entendimiento que entienda. No vamos a culpar a los organizadores. Ellos hicieron lo que las autoridades del pueblo les mandaron.
Digamos algo de la pedaleada de Sant Sadurni y de su recorrido. Después de recorrer algunas calles del pueblo del “cava”, los primeros kilómetros fueron para acomodarse a la bici y empezar a entrever lo que más o menos nos esperaba. Los primeros kilómetros fueron rápidos por caminos polvorientos, con piedras, arenilla suelta, pocos tramos técnicos y desgaste físico si querías correr para hacer un buen tiempo. Casi sin darme cuenta, llegue al primer avituallamiento. Pase sin parar y seguí rodando encontrando zonas mas técnicas y tramos mas duros. Fueron unos kilómetros donde la exigencia física fue más alta, mas dura, más calurosa y mas sufrida. Mucha pista y varios senderos. Todos los tramos se fueron haciendo bastante bien ya que no encontré ningún tramo inciclable, exceptuando el paso por la poza de agua al cruzar un riachuelo. Llegamos al segundo avituallamiento y aquí si que pare. Fue necesario. Llevaba un ritmo elevado y tenia que tomármelo con más calma. Después de una breve parada, seguí rodando. Se hicieron algunos senderos más, se pasó por algunos tramos técnicos y más pistas. Ya solo faltaba hacer los kilómetros finales por pistas de polvo, piedras y caminos entre campos de viñedos. Me cruce con algunos bikers de la corta que se lo tomaban con más calma que yo. Después de pasar por las “cavas Codorniu” y entrar en pista de tierra, empecé a notar el cansancio. El fuerte ritmo anterior y el calor me pasaron factura. Mi pedaleo no era tan vivo. Entramos a Sant Sadurni y rodamos por sus calles hasta llegar a la línea de meta.
Personalmente diré que para mí, si no tengo tramos que hacer andando (tramos inciclables) y todo el recorrido lo hago rodando encima de la bicicleta, la pedalada es buena aunque haya sido bastante dura, polvorienta y rompe-piernas. No se si alguien tomara nota de lo escrito en el comienzo de mi crónica pero yo seguiré contando mis vivencias y apostando por la seguridad de los ciclistas.
Salut y pedals. Carlos, el cronista de “solobtt” (clsalazar46@hotmail.com)