¡Y llego la lluvia! Toda la semana lloviendo con intensidad y mi mente puesta en la Lliterana. No me lo podía creer, casi todas estas marchas Btt en Alcampell han estado pasadas por agua. El pasado domingo alguien mando detener las nubes y no llovió. Alguien mando que hiciera viento y esto seco los caminos y las pistas forestales. Incluso en algunos kilómetros del recorrido nos salio el sol. ¡Magnifico, extraordinario, fenomenal! Y unos caminos perfectos y una temperatura ideal para correr por la comarca de La Litera.
Después de una puesta a punto de la bici y debidamente equipados, empezamos a rodar. Unos primeros kilómetros iniciales rápidos en rápido descenso para enlazar con una progresiva subida con algunas fuertes rampas por los caminos cercanos al pueblo que sirvieron para estirar el pelotón y acomodarse a la bicicleta. Pasamos de nuevo por las calles del pueblo para luego coger el camino hacia Albelda. Rodamos y rodamos por unos caminos llanos con algunos desniveles, con algún corto descenso de enlace, varios senderos y más pista y más rodar. Se llevaba un ritmo rápido y el firme de los caminos estaba en perfectas condiciones para rodar y disfrutar. Los kilómetros iban pasando y nos íbamos acercando a las sierras. Entramos a un sendero y subiendo. Empezamos a hacer una serie de senderos por las cimas de las sierras que me supieron a gloria. Una serie de senderos trialeros por encima de las cumbres de las sierras subiendo y bajando continuamente, fueron una gozada. He hecho senderos guapísimos por Cataluña; pero… estos son diferentes. Eran un poco peligrosos porque si caías por un lado o por el otro lado, no tenías por donde agarrarte. Ese punto de peligro, el continuo bajar y subir, el poder escaparte y rodear la cima en alguna ocasión por otro sendero y enlazar de nuevo por el sendero del recorrido, hacer varias trialeras asequibles, tener que subir algunos últimos metros de algunas cimas andando por ser incicables y disfrutar de un buen paisaje. Todo esto hace que estos senderos me gusten mucho y haya disfrutado un montón. Te parabas en alguna cima y mirabas los senderos. Y esto te producía unas sensaciones de alegría, de satisfacción al poder estar ahí disfrutándolos.
Salimos de los senderos y afrontamos unos kilómetros de caminos bajando, de tramos llanos, de tramos de subida, un descenso mas largo un poco complicado por las regateras, tierra suelta y piedras. Se baja rápido. Cambio brusco y se inicia una progresiva y larga subida que nos lleva otra vez a las sierras y de nuevo a pedalear por otros senderos por las cumbres de estas sierras y otra vez a disfrutar de más senderos, de más trialeras, de más subir y bajar por las cimas de estas sierras. Se ve el pueblo (Albelda) y se ven los senderos por donde hemos rodado y soy feliz. Salimos de los senderos, entramos a unos caminos en franca bajada, llegamos al pueblo y después de rodar por las calles, cogemos un camino en continua subida que nos mete en un difícil sendero trialero por una torrentera. Más tramos andando que pedaleando. Por fin salimos de este calvario y rodamos por caminos con dirección a Castillonroy. Al salir de esta torrentera, afrontamos varios kilómetros semillanos por una gran explanada de campos de cultivo. Largos tramos de caminos con varios desniveles con viento de lado y a veces de frente. Fue duro pedalear contra el viento. Dejamos el camino con dirección a Castillonroy y nos dirigimos hacia Alcampell. Encontramos un avituallamiento. Breve parada y a seguir rodando por mas caminos y a seguir haciendo kilómetros y luchando contra el viento.
Pasamos de nuevo por Alcampell donde se encontraba el cruce de la corta. Seguí pedaleando, y más kilómetros de pista llana con algunos repechos y un prolongado descenso hasta la riera seca, y a seguir descendiendo por la riera hasta llegar a un cruce donde se cambio de ritmo. Empezamos a subir y nos metimos a rodar por el pinar. Fueron unos kilómetros muy entretenidos, duros y variados por el pinar. Se rompía la monotonía de los anteriores kilómetros por terreno llano y empezaba de nuevo la diversión y el maniobrar con la bicicleta. Caminos con tramos llanos, con duras subidas, con rápidos y vertiginosos descensos, con varias zonas técnicas por senderos, saltar espuendas, senderos sinuosos. Variedad, exigencia y diversión a tope.
Una pista forestal en continua subida nos hizo llegar a Alcana donde teníamos otro avituallamiento. Reponer fuerzas y a seguir rodando por pistas forestales, tramos llanos y subiendo hasta salir del pinar y pedalear por caminos llanos con varios ascensos de enlace entre campos hasta llegar al cruce del recorrido largo o mediano. Me decidí por el recorrido mediano (47km). Me esperaban los familiares y ya tenia suficiente. Un prolongado y complicado descenso por la cantidad de piedras y gravilla, y alguna subida de enlace nos llevo a la entrada del pueblo. Disfrute de la velocidad y del riesgo. Recorrí algunas calles, la rueda delantera iba perdiendo aire, y llegue a la línea de meta. Los avituallamientos buenos y abundantes. Se tendría que mejorar la señalización en algunos cruces y las señales pintadas apenas se podían ver. Hay que poner más cintas. Ha sido uno de esos días en que sientes contento, satisfecho de ser corredor de mountainbike. Nos vemos en Sant Celoni.
Buenas pedaladas a todos y a todas. Carlos, el cronista de “solobtt” (clsalazar46@hotmail.com).