La muerte de una persona joven es una tragedia para la familia, y si ocurre en la “Cursa de l’Esquiador” donde se hacen tres modalidades deportivas (marcha, cross y marcha Btt) o en otro evento deportivo, aun resulta mas trágico y mas doloroso. Me siento triste y abatido. Julián Ramírez Vico (34 años) se desplomo al llegar a la línea de meta y después de hacer todas las maniobras para reanimarlo… No pudo ser…, falleció. ¿Por qué? Solo me queda dar a toda su familia mis sinceras condolencias y ánimos a sus amigos. Es triste, se me hace difícil de entender; pero…… estas cosas ocurren. Descanse en paz.
¡Bien! La vida sigue y seguiremos pedaleando. La mañana se presento fría, con niebla, con aire helador. Teníamos ganas de empezar a correr. Después de pasar por el primer control, se dio la salida. Se rodaba lentamente hasta que se empezó a estirar el pelotón. Se fueron haciendo huecos para poder adelantar y empecé a rodar fuerte; pero todo era en continua subida y había que dosificar porque, según iba comprobando, la dureza de la subida se iba intensificando y apenas había tramos llanos, ni descensos importantes y así unos 7km de dura subida con rampas impronunciables. El barro hizo el trayecto mas duro. En más de una ocasión tuve que echar el pie a tierra para superar los últimos metros de algunas rampas. También me encontré una aglomeración y parada de bikers para afrontar un corto sendero (fácil de hacer). No me gusto. Te rompe el ritmo y coges frío. Superada esta larga subida, se rodó por la cima de estas montañas. Se disfruto de bonitas vistas. Pensé que la ruta seria más suave; pero no hubo descanso, no hubo tregua. Todo era pistas anchas, descensos rápidos, falsos llanos y fuertes rampas de subida. La pista llaneaba con tendencia a subir. A veces se hacia algún corto y rápido descenso para luego continuar subiendo.Mas tramos llanos con tendencia a subir, mas descensos rapidos de enlace; pero la tendencia era de seguir subiendo. Duro y exigente recorrido y enorme desgaste hasta llegar cerca del “coll del Bruc”. Se dejaron las pistas y entramos en senderos por encima del túnel del Bruc.
Aquí empezó la diversión, la recompensa al esfuerzo anterior realizado. Una serie de senderos rápidos, senderos técnicos, trialeras, charcos de agua, barro, subir, bajar, tramos de caminos rotos, piedras, regateras y en continuo descenso con algunas subidas de enlace. Toda una sinfonía de obstáculos para disfrutar de la btt. ¡Qué chulada! No hubo un momento de respiro y para finalizar estos tramos tan buenos, se hizo un descenso espectacular por pista. Disfrute total, velocidad, emoción. Pero……, se acabo lo bueno. Se cambio la tendencia de bajar y empezamos a subir. Maldita subida, ¡qué tres kilómetros! Tremenda subida, exigente subida, dura subida. El primer kilómetro, el camino parecía un río. Poca agua pero lo regaba todo. Las ruedas se hundían en el barro, piedras que hacia patinar las ruedas y además en continua subida. Hay que seguir luchando, hay que seguir sufriendo, hay que seguir pedaleando y hay que seguir subiendo. Salimos de la zona de agua y nos enfrentamos con rampas que casi no se podían hacerlas andando. Parecía que era un castigo por haber disfrutado tanto antes. Habia que seguir subiendo. Fue agotador.
Al final se pudo coronar la cima, se pasó por el último control, luego el último avituallamiento para reponer fuerzas y continuar rodando. Se hicieron unos tramos semillanos con algunas cortas subidas y bajadas de enlace. Me faltaban fuerzas, no llevaba un pedaleo vivo, iba más bien un poco lento. La anterior subida me había dejado un poco agotado. Se hicieron algunos tramos llanos con algunas subidas y bajadas mas de enlace hasta llegar al largo descenso final. Se afronto un descenso vertiginoso y lleno de obstáculos con tierra movida, curvas cerradas, con regateras, con barro, con piedras. Otro descenso espectacular que nos dejo cerca del pueblo. Después de unos tramos llanos, entramos en un sendero con trialeras, con agua, saltos y más barro. Cruzamos la carretera por debajo el puente, unos tramos mas de senderos y entramos a una pista que, en continua subida, nos llevo a las calles de Vallbona d’Anoia. Se hizo un esfuerzo más en continua subida y cruzamos la línea de meta. Unos 32km contundentes, cañeros y el barro contribuyo a hacerlos mas duros. Se suspendió la entrega de trofeos y el sorteo de regalos y, como he escrito antes, la vida sigue. Seguiremos subiendo y bajando montañas, seguiremos corriendo, seguiremos haciendo deporte. Espero veros entre los árboles, en los senderos, en los caminos……
Carlos, el cronista de “solobtt”, (clsalazar46@hotmail.com).